El Festival de Bregenz y sus fabulosos escenarios flotantes

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Cuando el sol empieza a esconderse bajo las aguas del Lago de Constanza, los formidables espectáculos del Festival de Bregenz levantan su imaginario telón sobre el mayor escenario flotante del mundo.

A partir de ese momento, los 7.000 espectadores reunidos en el auditorio se zambullirán en un abrumador festín visual y de sonido al aire libre en forma de ópera.

Bregenzer Festspiele

A lo largo de su larga historia, el festival austríaco a construído algunos de los más increíbles diseños nunca vistos sobre un escenario.

Un gran esfuerzo artístico y logístico para crear un nuevo proyecto cada dos años, enmarcado en el espléndido paisaje que les rodea.

Es el momento perfecto para repasar las producciones anteriores de la ópera más famosa del lago, de la más reciente a la más antigua.

Rigoletto 2019
2019: Rigoletto - La ópera de Giuseppe Verdi fue la última de la época prepandémica, ya que el festival de 2020 fue cancelado.

La colosal cabeza de payaso y el globo podían elevarse hasta 40 metros.

Las nuevas temporadas 2022/2023 presentarán Madame Butterfly, de Giacomo Puccini.
Imagen Bregenzer Festspiele y Anja Köhler


Carmen 2018
Bregenz 2017/2018: La escenografía presentaba dos enormes manos para la ópera clásica Carmen.

El lago de Constanza es conocido como el alma de Europa. En sus orillas se encuentran las fronteras de Alemania, Austria y Suiza.


Turandot 2015
Bregenz 2015/2016 representó la obra clásica de Giacomo Puccini ambientada en Pekín, Turandot.

El carácter exótico de la historia se ve resaltado por un escenario inspirado en la Gran Muralla China y el Ejército de Terracota.
Imagen Karl Forster


Bregenzer Zauberflöte
2013/2014: Así de impresionante era el nuevo escenario para la Flauta Mágica de Mozart.

Die Zauberflöte tenía dragones conectados por pasarelas y un ferrocarril submarino para transportar algunos elementos del decorado, incluida una enorme tortuga de cristal.
Imagen Bregenzer Festspiele / Anja Köhler


Festival de Bregenz 2012

2011/2012: André Chénier (Umberto Giordano), se inspiró en el famoso cuadro del revolucionario francés Marat.

Acróbatas danzarines ejecutaron un surrealista ballet aéreo en lo alto de la escultura gigante, a cargo de la compañía de la escuela de circo Airealistic

Crepúsculo a orillas del lago. Un escenario extraordinario que ningún teatro puede igualar.
Imagen Bregenzer Festspiele / Achim Mende


Ópera Flotante
2009/2010: Aida (Giuseppe Verdi) es una ópera grandiosa, tradicionalmente ambientada en Egipto.

En Bregenz se desarroyó a los pies de una despedazada estatua de la libertad, en que se iban ensamblando algunas de sus piezas mientras avanzaba la representación.

Aida contaba con un entarimado ligeramente por debajo del nivel del agua en la que los actores chapoteaban al bailar.
Imagen Bregenzer Festspiele / Karl Forster


Bregenz Quantum Of Solace
2007/2008: Tosca (Giacomo Puccini). El colosal iris se transformaba en una plataforma mecánica móvil, convirtiéndose en un nuevo escenario circular elevado.

Para añadirle un poco mas de glamour, durante algunas de las representaciones del verano de 2008 se rodaron escenas para la película de James Bond Quantum Of Solace, con Daniel Craig paseándose entre el público.


Bregenz Festival Austria
2005/2006: Il trovatore (Giuseppe Verdi). De la historia original de la revuelta en la corte Aragón, se desplazó la acción a una moderna planta industrial con sus temibles chimeneas escupiendo fuego.

Hay que tener en cuenta que los escenarios deben ser capaces de resistir las condiciones climáticas extremas de su entorno durante los dos años que están de pie.

También tienen que ser ligeros, fáciles y rápidos de mover al cambiar de acto, con lo que nos da una idea de lo complejo de su diseño.


Ópera Flotante Lago
2003/2004: West Side Story desplazó a la ópera para poner en escena las reyertas de las pandillas callejeras del clásico musical de Leonard Bernstein. Imagen Benno Hagleitner/VISION fotografie


Bregenzer Festspiele
2001/2002: La Bohème (Giacomo Puccini), cambiaba la absenta por el pastís Ricard en el barrio latino de París.

El Festival de Bregenz suele apostar por producciones que siempre le dan una vuelta de tuerca al repertorio de la ópera tradicional y por montajes originales, a veces hasta un poco extravagantes.
Imagen Karl Forster


Bregenz Ópera en el Lago
1999/2000: Un ballo in maschera (Giuseppe Verdi). La imagen del tétrico esqueleto que observaba a las diminutas figuras moverse sobre un libro-escenario es sin duda uno de los iconos más recordados de toda la historia del festival.
Image by Climent Vilella / First image on top by Benno Hagleitner


Ópera en el lago
1997/1998: Porgy & Bess (George Gershwin) recreaba una escenografía apocalíptica a lo Mad Max.

Originalmente la obra estaba ambientada en la población negra de los Estados Unidos.

De esta ópera procede la canción Summertime popularizada por Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, entre otros.
Imagen Karl Forster


Festival austríaco Bregenz ópera en el lago
1995/96: Fidelio modernizó la única ópera que compuso Ludwig van Beethoven en un decorado que convertía una calle de casas de clase baja en las celdas atestadas de una prisión.
Imagen Karl Forster


Nabucco 1993

1993/94: Nabucco. La ópera de Verdi superó todas las expectativas y se agotaron las entradas de todas las funciones.

Bregenz nunca ha dejado de sorprender a sus visitantes.


Ópera Carmen
1991/1992: Carmen (Georges Bizet). Oculta en el escenario, la Orquesta Sinfónica de Viena toca la música que llega al espectador mediante un sofisticado sistema de audio escondido en el anfiteatro.

Además, cuando los intérpretes se mueven, se consigue recrear el efecto en que las voces se desplazan también con ellos.
Imagen Karl Forster



1 comentario:

1- Anónimo - 15 de abril de 2013, 8:04
Espectacular!


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